LaberintOs: peligrosamente motivantes

Los laberintos de orientación, son una actividad altamente motivante para todas las edades. Se han convertido en una propuesta muy visual para disfrutar como espectadores de una variante muy divertida del deporte de orientación. Nos permite en un reducido espacio de terreno poder diseñar múltiples trazados con niveles al alcance de todo tipo de públicos.

Los espectadores pueden ver y seguir las acciones de los orientadores en competición y en tiempo real, de principio a fin de la carrera. No es de extrañar que en algunos países del mundo se habiliten estadios para presenciar este tipo de pruebas.

Otra de las ventajas interesantes de los laberintos, es que se pueden adaptar perfectamente a diferentes tipos de espacios. Tanto de interior, como de exterior. Podemos valernos de vallas, cintas perimetrales, sillas,… o cualquier otro tipo de recurso que nos permita convertir una superficies diáfana, en un auténtico entramado de pasillos tortuosos.

Ciertamente, este tipo de actividades tienen un componente competitivo realmente alto. Sin embargo, podemos mitigar este aspecto si eliminamos el factor tiempo y la rivalidad entre los participantes. La progresión en este tipo de ambientes puede ir creciendo a medida que el niño se encuentra preparado para afrontar nuevos retos. No debemos olvidar que el autocontrol es una de las habilidades más importantes que debemos desarrollar en el joven orientador.

Algunos de los objetivos que se persiguen son:

  1. Trabajar la autoconfianza.
  2. Orientar el mapa, ante los cambios continuos de dirección.
  3. Desarrollar la concentración.
  4. Introducir la variable de la presión del cronómetro-competición en la toma de decisiones (autocontrol).
  5. Practicar la orientación en un entorno controlado y seguro.

En cuanto al desarrollo de la actividad es muy sencillo:

Se trazarán diferentes recorridos para que los deportistas vayan entrando y saliendo del laberinto. Estos pueden ser trazados de diferente nivel. Se recomienda fijar una referencia (NORTE) en un punto del terreno visible, que permita a los niños poder referenciar el mapa en todo momento.

Podemos realizar salidas en masa (varios deportistas a la vez), o bien llevarlas a cabo de forma individual y escalonada. Otra posibilidad es hacer equipos y organizar una competición de relevos. Para ello, alternaremos los recorridos. Los duelos con eliminatorias pueden utilizarse como colofón a la sesión. En este caso, tendremos que preparar recorridos con trazados invertidos o simétricos. De forma que ambos corredores tengan condiciones de juego comunes.

A continuación os dejamos varios ejemplos, algunos de los cuales combinan recorridos lineales clásicos o score con ejercicios en el laberinto.

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