La iniciación al manejo de la brújula y los rumbos

Uno de los temas que más debate genera en la iniciación del deporte de orientación suele ser cuándo es el momento idóneo en el que debemos introducir el manejo de la brújula.

Todos sabemos que se trata de un instrumento muy valioso que nos ayudará fundamentalmente a orientar el mapa y a tomar rumbos de forma precisa. Sin embargo, debemos tener presente que, el conocimiento del mapa y sus elementos, ya es una cuestión compleja que en las primeras fases del aprendizaje requieren de la máxima atención por parte de los niños.

     Imagen 1: orientadora trazando rumbos en estrella (Campamento Fontalbres 2019)

En este sentido, debemos priorizar el dominio del mapa antes de incluir más elementos que puedan desviar la atención de los jóvenes. Recordemos que en las primeras etapas de competición, los trazados de los más pequeños están diseñados para que estos sean capaces de moverse a través de circuitos circulares, por medio de elementos lineales, y cambios de dirección sutiles. Siempre pensados para que no necesiten utilizar la brújula.

Es por ello que mi recomendación es que no tengamos prisa en incluir en nuestros entrenamientos o clases esta herramienta, y nos aseguremos que nuestros aprendices adquieren previamente habilidades como: orientar el mapa con elementos del terreno, doblar el mapa y seguir con el pulgar, moverse por caminos y sendas sin dificultad,… antes de añadir más complicaciones.

Dicho esto, definiría dos momentos clave para empezar a familiarizar a los pequeños orientadores en el uso de la brújula. Estas fases coinciden con las técnicas  básicas que hemos definido anteriormente.

En un primer momento, aconsejo el uso de brújulas de muñeca (imagen 2). Son aquellas que se han popularizado gracias a modalidades como la MTB-O, y cuya finalidad es simple: orientar el mapa. Un niño que empieza en nuestro deporte no necesita más. De esta forma, se familiarizará con dicho instrumento, y adquirirá de forma natural la técnica.

     Imagen 2: brújula de muñeca (www.tiendaorientación.com)

Aunque puede ser controvertido, la experiencia me dice que evitemos, a ser posible, las brújulas planas o transportadoras que tanto hemos utilizado en nuestros inicios. Para mí hay dos motivos fundamentales:

  1. El primero es que son incómodas. Especialmente para el manejo de las pequeñas manos de nuestros pequeños orientadores. Son un incordio para correr. Suelen enrollarse en las muñecas o colgarse del cuello, y su estabilidad para colocar sobre el mapa requiere de un dominio extra. Esto supone otro factor de dispersión que no interesa a estas edades.
  2. Otro de los motivos es evitar un paso previo al uso de la que debería ser la brújula definitiva (de dedo). ¿Por qué perder tiempo aprendiendo a usar una brújula que no es tan práctica y que en poco tiempo sustituiremos? Llevar el mapa y la brújula en pack es fundamental. Además, ya podemos encontrar en el mercado brújulas adaptadas al tamaño de los dedos de nuestros orientadores noveles.

El aprendizaje con la brújula de dedo para trazar rumbos, permitirá al joven centrarse básicamente en la aguja magnética, haciéndola coincidir con el norte del mapa, visualizando el rumbo a seguir. Evitando así, pasos intermedios que ralentizan el dominio de la técnica. Y en algunos casos, confundan al principiante.

Para esta progresión natural de la adquisición de técnicas orientadas al manejo de la brújula y la toma de rumbos, destaco algunos ejercicios que son especialmente interesantes:

Rumbos en estrella

Espacio: parque o campo despejado.

Material necesario: mapas con varios trazados en estrella (diferentes niveles) y brújula por participante.

Duración: 60 minutos

OBJETIVOS:

  • Aprender a utilizar la brújula.
  • Practicar el rumbo.
  • Apreciar distancias.

Desarrollo:

En grupos por niveles, distribuiremos a los alumnos escogiendo la estrella que mejor se adecue a sus características, para ir progresando en la utilización de la brújula y la toma de rumbo.

Desde el triángulo central de la estrella, realizaremos una demostración de la brújula y cómo debemos tomar rumbo. Cada alumno practicará yendo a distintas balizas y siempre volviendo al triángulo central dónde recibirá algo de retroalimentación o ayuda del técnico, en caso de que sea necesario. 

Según vayamos viendo cómo se desenvuelve el grupo, podemos cambiar de estrella o incluso enviar al alumno a buscar 2 o 3 balizas antes de volver al triángulo central.

Imagen 3: mapa maestro de rumbos en estrella (Casal, R.)

Otra de las posibilidades, si no queremos llevar a los principiantes al bosque para sus inicios en el trazado de rumbos, es utilizar un entorno más seguro, sin demasiados obstáculos que varíen la trayectoria hasta el control, y con buena visibilidad.

Recorrido de rumbos en un parque

Espacio: parque o zona despejada.

Material necesario: mapa con varios trazados en línea pero con cambios de dirección constantes (diferentes niveles) y brújula por participante.

Duración: 20 minutos

OBJETIVOS:

  • Realizar recorridos con el único apoyo de la brújula (sin cartografía).
  • Practicar el rumbo.
  • Apreciar distancias.

Desarrollo:

Los alumnos realizarán distintos recorridos según nivel, en una zona de parque sin demasiados elementos que impidan ir directo al control. La buena visibilidad del entorno les facilitará tomar como referencia el posible elemento al que deben llegar. Podemos usar balizas o marcas pequeñas, que no destaquen demasiado en el terreno, aunque si sembramos el espacio de faroles, tampoco sería una mala decisión, puesto que esto les obligará a discriminar y prestar atención, para centrarse en la que presumiblemente es la baliza correcta.

Imagen 4: ejemplo de recorrido sin cartografía.        

Por último, si no tenemos la posibilidad de utilizar un mapa, o de desplazarnos a él, podemos desarrollar estas habilidades ligadas a la brújula, por medio de entrenamientos simulados de rumbos que se adapten a cualquier entorno. 

Rumbos simulados

Espacio: pista o explanada pequeña.

Material necesario: recorridos (diferentes niveles) y brújula por participante.

Duración: 20 minutos

OBJETIVOS:

  • Aprender a utilizar la brújula.
  • Practicar pequeños rumbos en espacios reducidos.
  • Acostumbrarse a los cambios de dirección constantes (concentración).

Desarrollo:

En una pista o explanada, formaremos un rectángulo con seis conos y sus códigos de control, tal y como se puede ver en el esquema maestro (imagen 7). Trazaremos diferentes recorridos de forma que solo pongamos atención al ángulo entre los tramos, para que trazando un rumbo con la brújula lleguemos siempre a uno de los controles. La longitud del tramo no importa. Esta vendrá definida por el espacio que tengamos para que no se superpongan unos círculos con otros (imagen 6).

Tanto la salida (triángulo), como la meta (doble círculo) deben ser coincidentes. De esta forma, nuestros alumnos sabrán si han hecho correctamente el recorrido.

  Imagen 6: ejemplo de recorrido de rumbos simulado (Casal, R.)
Imagen 7: Esquema de conos, códigos de control y corrector Rc.C (Casal, R.)

El deporte de orientación como recurso educativo

El 2022 nos dejó una nueva publicación en forma de libro dedicado al deporte de orientación. Un documento cuyo principal objetivo es el desarrollo de esta actividad en diferentes contextos educativos. Un trabajo en el que tuve la oportunidad de participar junto a un grupo de amigos apasionados de este deporte, y que la editorial INDE tuvo a bien publicar, con el apoyo de la Federación Valenciana de Orientación (FEDOCV).

Una recopilación de propuestas renovadas para que docentes y técnicos en periodos de formación iniciales puedan enriquecer su práctica educativa. El fruto del trabajo realizado por especialistas en la materia bajo la tutela de dos de los principales referentes de este deporte a nivel escolar: Héctor Esteve y Rosa Mª Casadó.

El libro se divide en 8 capítulos dedicados a aspectos muy variados, pero siempre desde un punto de vista práctico. La gamificación, el tratamiento interdisciplinar, la inclusión o las TICs, son algunos de los temas que se desarrollan en este manual. Sin duda, una gran fuente de recursos para todos aquellos que busquen una nueva actualización en el enfoque pedagógico de sus clases.

Se presenta pues, como una apuesta innovadora, que pone en valor la orientación como uno de los saberes más importantes dentro de las actividades físicas en el medio natural (AFMN), y pone de manifiesto las múltiples bondades que este deporte desarrolla a nivel físico, cognitivo o emocional.

https://www.inde.com/es/

¡Vuelve la liga escolar de orientación a Alcoy!

La 4ª prueba de la Liga Intercomarcal de la provincia de Alicante, se disputará en Alcoy. El Centre Excursionista d’Alcoi, está trabajando duro para ofrecernos una gran jornada deportiva, y acercar la orientación a niños y jóvenes de todas las edades.

La jornada se llevará a cabo principalmente en el parque de Batoy y los recorridos se distribuirán por diferentes zonas del barrio.
Este mapa, elaborado por Álex Tello, se estrenó para la concentración de la selección española en marzo de 2022. Tiene zonas técnicamente muy diferenciadas, por lo que se presenta como un escenario ideal tanto para orientadores nóveles como experimentados.

Detalle zona urbana del mapa

Se trata de un mapa principalmente urbano, con zonas ajardinadas y un parque central dividido en dos partes a diferente altura. Los campos de cultivos y terrenos en barbecho son muy comunes en la zona norte del mapa. Una de las zonas más especiales del mapa, por su organización arquitectónica, es el instituto de Batoy. Cuyo recinto exterior se caracteriza por multitud de escaleras y pasos, que lo convierten en un auténtico laberinto.

La prueba de MTB-O se llevará a cabo en los alrededores de la vía verde, en su zona próxima al barrio de Batoy. El entorno de esta antigua vía de tren es de una interesante belleza. A lo largo del recorrido se cruzan varios túneles y puentes. La cartografía corresponde a mapas clásicos de bosque. Se han diseñado dos recorridos según el nivel que tengan los niños. Uno de ellos transcurre únicamente por la vía verde y es de ida y vuelta por el mismo sitio. El otro es un recorrido circular, que obliga a tener que elegir diferentes caminos y sendas de ciclabilidad variable.

Detalle del Mapa de MTB-O

Actividades puntuables que se ofertan en esta jornada: 

  • Ejercicio «correlín«. Actividad que tiene como base el recorrido de Orientación, pero con símbolos de dibujo e ilustraciones adaptadas a las edades infantiles. 
  • Circuito corto: recorrido de orientación de nivel básico que tendrá como referencia la categoría Alevín.
  • Circuito largo: recorrido de orientación de nivel medio que tendrá como referencia la categoría Infantil.
  • MTB-O: recorrido de sencillo para la iniciación a la bicicleta orientación. Entorno de ví­a verde, sin tráfico.

Las inscripciones se podrán realizar en el siguiente enlace de forma gratuita antes del jueves 17 de diciembre a las 14:00h: https://forms.gle/JVGMzyxi7M3w4isZ6

La cita será el próximo sábado 19 de noviembre en el barrio de Batoy (Alcoy). Podréis iniciar los recorridos entre las 9:30 y la 12:00h. Las salidas se llevarán a cabo desde el acceso principal al parque de Batoy.

+ Información: 

¡Nos vemos en el mapa!

La Liga Intercomarcal de Orientación Escolar de Alicante arranca el curso 2022-2023 con un circuito de pruebas y actividades deportivas para todas las edades y niveles.

Se trata de una liga de orientación destinada a promocionar y dar a conocer este deporte a nivel escolar. Durante el curso 2022-2023 se realizarán una serie de pruebas en distintas poblaciones de la provincia de Alicante. En ellas podrán participar niños y niñas de las categorías incluidas en los Juegos Deportivos de la Comunitat Valenciana. En este curso el número de pruebas oscilará entre 7 y 9, según las posibilidades del calendario y la capacidad de los clubs implicados.
El gran éxito de esta liga es su metodología de competición. Su organizacion pretende que los escolares vivan una jornada lúdico-deportiva completa, en la que la presión del cronometraje no influya en el resultado de la prueba y la experiencia vivida en estos primeros pasos en el mundo de la orientación.

Para ello, los organizadores proponen un esquema organizativo de cada jornada basado en las siguientes actividades y recorridos:

Go4orienteering. Se trata de un paquete de juegos didácticos basados ​​en recorridos cortos de diferentes niveles en un espacio reducido. Se utiliza pinza electrónica(SportIdent)

Correlín. Actividad que tiene como base el recorrido de orientación. En las balizas no habrá números sino dibujos o símbolos adaptados a la edad infantil.

Recorrido CORTO. Recorrido de orientación que tendrá como referencia la categoría alevín de pruebas oficiales tipo sprint.

Recorrido LARGO. Recorrido de Orientación que tendrá como referencia la categoría infantil de pruebas oficiales tipo sprint.

MTB-O. Siempre que el terreno recoja las condiciones de seguridad y posibilidad para la práctica de la bici orientación, se ofrecerá la modalidad de bici orientación.

La liga Escolar se organiza bajo el paraguas de la Federación de Orientación de la Comunidad Valenciana (FEDOCV) y los Juegos Deportivos Escolares (JOCSE), Y los clubes organizadores de esta liga son:
CEAM-O IBI
Centre Esportiu Colivenc
Centre Excursionista d’Alcoi
Club d’Orientació Sant Joan

Cartel de la Liga Intercomarcal de Orientación Escolar de Alicante

Máxima puntuación

Desarrollar actividades en las que la estrategia de juego es un factor relevante, es una oportunidad para conjugar otro elemento motivador, además de los aspectos físico-técnicos que prevalecen en la práctica de la orientación. Las actividades que mejor desarrollan esta cuestión son los conocidos recorridos SCORE, en los que el orden de visita a los controles no viene determinado por el trazador. En este sentido, las variantes para su aplicación son muy diversas, pero uno de las propuestas score que mejor funciona con los chavales, es la que presento a continuación.

El objetivo final del juego es conseguir el mayor número de puntos al finalizar el recorrido. Cada orientador debe visitar los controles en el orden que estime. La principal diferencia respecto de los scores clásicos, es que el orden de llegada a cada punto respecto del resto de competidores es la clave que definirá el resultado. Es decir, si un corredor llega el primero a una baliza, tendrá la ventaja de alcanzar la máxima puntuación. A partir de ese momento, el resto de orientadores podrán obtener también puntuaciones, pero estas irán siendo cada vez más bajas.

Imaginemos que el máximo de puntos a alcanzar en cada baliza es 10. El primer participante que llegue, conseguirá pleno de puntos: 10 puntos. El siguiente jugador, podrá obtener 9 puntos. El que llegue a continuación, 8 puntos,… Y así sucesivamente, hasta que no queden puntos. Al finalizar el juego, bien porque hemos establecido que deben visitar todos los controles o bien porque hemos fijado un tiempo máximo de práctica, el deportista que consiga sumar el mayor número de puntos, será el ganador.

Imagen 1: Ejemplo de recorrido «Score máxima puntuación»

Organización:

  • Elegimos un mapa en el que podamos disponer de un buen número de detalles en un espacio reducido de terreno.
  • Colocamos un número de controles, más o menos cercanos entre ellos, que se ajusten al tiempo de actividad (30′-45′).
  • En cada baliza, colocaremos un código de control con tiras de papel que puedan arrancar. Cada una de ellas tendrá un número cuya máxima puntuación será el número de participantes en la actividad (si no lo conocemos exactamente de antemano, podemos estimar por alto. Así ningún niño se queda sin puntos cuando llegue a la baliza).
  • Insistimos en la norma de que ningún orientador puede coger más de una etiqueta de puntos por control. Para evitar que hagan trampa, cada etiqueta llevará impreso el número de control (ver imagen 2).
  • Ofrecemos a cada participante la posibilidad de guardar los puntos (papelitos) en una funda o bolsa pequeña, que impida que estos se pierdan en el transcurso de la actividad.
  • Damos la salida en masa, pero les dejamos visualizar el mapa previamente para que elijan una estrategia. Hacemos hincapié en la importancia de llegar lo antes posible a los controles.
Imagen 2: Códico de control y tiras con puntuación recortarbles

Al finalizar el juego, hacemos recuento de puntos obtenidos.

Una variante muy interesante para compensar el resultado e introducir una nueva variable estratégica, es llevar a cabo esta propuesta por parejas o equipos. En este caso, antes de la salida les dejaremos tiempo para que se repartan los controles que cada uno irá a visitar. Pudiendo compensar así, las diferencias a nivel físico-técnico que puedan existir entre compañeros.

Jugando con la arena

La arena es uno de los materiales más interesantes para enseñar de una forma práctica el concepto de relieve a los niños. Disponer de una playa cercana o un arenero, es sin lugar a duda, un recurso excelente que podemos utilizar para hablar a nuestros pequeños del desnivel del terreno, y adentrarnos en el abstracto mundo de las curvas de nivel.

Si de alguién he aprendido en los últimos años, cómo tratar este elemento para trabajar el relieve con los orientadores nóveles, ese es Chris Terkelsen, un excampeón mundial que trabaja como pocos este importante recursos que es de vital importancia para los orientadores.

Enseñar a los niños en la playa, no solo puede ser divertido, también una buena oportunidad para desarrollar su creatividad de una forma muy didáctica. Equipados con una buena pala y unos pocos clicks o muñecos de tamaño reducido, podemos hacer que los jóvenes orientadores entiendan mejor cómo se representa el relieve en un mapa.

La secuencia didáctica a plantearles sería la siguiente:

1. Introduciremos el concepto de curvas construyendo una pequeña montaña de arena, en la que el click representará al cartógrafo que recorrerá el montículo sin subir ni bajar (a curva de nivel). Su trayectoria de iniciará y finalizará en el mismo punto. Explicando a los niños que todos los puntos que se encuentran en la línea figuran a la misma altura, y que cuando se traslada al mapa, representa una curva de nivel a una altura concreta del terreno.

Representación de curvas de nivel

2. Desplazando al click arriba o abajo, repetiremos esta acción para representar nuevas curvas de nivel. Momento en el que introduciremos el concepto de equidistancia. Tomando como referencia el tamaño del muñeco, podemos calcular de forma estimada la diferencia entre líneas, e incluso la altura de la montaña.

3. A continuación podemos identificar distintos elementos característicos del relieve: cotas, depresiones, vaguadas, crestas,… Pediremos a los chicos que coloquen los muñecos en los elementos que vamos describiendo. Profundizaremos si cabe, en la diferencia al representar cotas o depresiones.

Identificando elementos del relive

4. Tras explicar todos estos conceptos, es el momento de convertirnos en cartógrafos. Para ello, les pediremos a los niños que representen en un folio en blanco las curvas de nivel de una de las formas de relive representadas en la arena. Sin mayores dificultades, veremos como los jóvenes son capaces de dibujar de forma sencilla el desnivel que hemos construído, dibujando los primeros mapas sencillos.

5. Para finalizar, concluiremos la tarea sugiriendo a los alumnos que construyan terrenos (montañas), a partir de simples modelos de curvas de nivel que les mostraremos en plantillas que previamente hemos dibujado.

Construyendo montañas a partir de un mapa de relieve

Después de esta práctica, podemos implementar la sesión con un pequeño recorrido en la zona donde hemos recreado las montañas, siempre y cuando dispongamos del mapa del terreno. Será una transferencia perfecta a los aprendizajes adquiridos en la tarea anterior.

La arquitectura al servicio del deporte

El objetivo principal de un edificio debería ser que su arquitectura se adaptase a las necesidades de su uso. Sin embargo, en ocasiones, podríamos valorar qué nos ofrecen las construcciones para la práctica de nuestro deporte. 

No contamos con instalaciones deportivas específicas, y nuestra inquietud ha sido siempre la de buscar terrenos para hacer nuevos mapas en los que poder organizar nuestros entrenamientos y competiciones. 

La orientación indoor, o lo que es lo mismo, la orientación por el interior de edificios, se ha convertido en una nueva disciplina con la que atraer a más personas a la práctica de nuestro deporte. Son ya varios los países que organizan pruebas de este tipo a un buen nivel, aprovechando edificios públicos como universidades, parkings o colegios. 

Recorrido por plantas colegio

Mi apuesta para el entrenamiento con los más pequeños se basa en el aprovechamiento de los centros educativos como un recurso alternativo a los entornos naturales o urbanos. Puede ser una actividad excelente para los días en los que la meteorología no es favorable. 

Esta modalidad es muy completa, tanto a nivel técnico como físico. Requiere de múltiples destrezas que el orientador debe desarrollar en su etapa de crecimiento: concentración, simplificación, re-localización,… Y por supuesto, la optima elección de ruta.

Las escaleras, los accesos y los elementos más singulares de la obra, requieren de una lectura rápida y acertada. Sin perder en ningún momento la noción de la planta en la que nos encontramos. El hecho de estar subiendo y bajando escaleras, nos puede llevar a dudar de nuestra posición. Los edificios suelen tener muchas semejanzas entre sus plantas. 

Los trazados suelen ser lineales, de forma que podamos dirigir a los niños por itinerarios repletos de pasillos y salas en espacios laberínticos que hacen muy divertida su práctica. 

A la hora de confeccionar los mapas podemos aprovechar los planos de obra que en su momento los arquitectos confeccionaron para la construcción del edificio. Suelen tener pintados demasiados elementos, por lo que debemos hacer una limpieza de los mismos, simplificando la cartografía a lo realmente significativo. La representación del mobiliario es una posibilidad que podemos plantearnos, pero siendo conscientes de que los elementos que no son fijos pueden variar su posición, y esto, nos llevará más quebraderos de cabeza. 

York Indoor Cup orienteering 2016

Campamento de Orientación en Guardamar

Vuelven los campamentos del mapa y la brújula. Una nueva edición tras un paréntesis por la pandemia. Retorna con una oferta de actividades irrepetible, una propuesta integral para que los niños vivan una experiencia en comunión con el medio natural. En un entorno único como son los terrenos de dunas de La Marina y el Moral, en Elche y Guardamar (Alicante).

El campamento de primavera contará con un elenco de técnicos especialistas únicos, bajo el paraguas de la Federación del Deporte de Orientación de la Comunidad Valenciana (FEDOCV). Los días 20, 21 y 22 abril son las fechas elegidas para que los jóvenes orientadores pasen unos días de convivencia que no olvidarán. Las instalaciones residenciales del colegio Maristas de Guardamar, se convertirán en el epicentro de la orientación nacional. Tan solo 50 plazas para niños y jóvenes de entre 8-14 años. ¿A qué esperas para apuntarte a esta experiencia?

+info: www.fedocv.org

Seguir la línea

En la búsqueda de ejercicios para la lectura precisa de los jóvenes orientadores, SEGUIR LA LÍNEA se encuentra entre una las mejores propuestas para su desarrollo. Promueve la lectura constante de los detalles del mapa, obligando a los niños a llevar en todo momento el mapa orientado y a poder utilizar la técnica del pulgar, de la que hablamos en publicaciones anteriores.

La actividad consiste en seguir una línea pintada en el mapa, donde irán apareciendo los controles a lo largo del recorrido. Para ello, la velocidad de la marcha, deberá permitir leer el mapa con seguridad en todo momento.

En su preparación, planteo varias opciones o niveles de dificultad, según la competencia técnica de nuestros orientadores.

Para la primera, los mapas de los alumnos no presentará ningún círculo magenta que localice los controles (Imagen 1). Si los orientadores siguen perfectamente la línea, irán encontrando una tras otra, las balizas que se han distribuído a lo largo del recorrido. En este caso, la dificutad se irá incrementando según el terreno elegido, desde contextos urbanos más sencillos a mapas de bosque más complejos. La dificultad también se puede ir incrementando modificando la ruta de la línea, pasando de sendas y caminos, a trazados campo a través.

Imagen 1: Recorrido Sigue la línea sin puntos

Una variante interesante es que los chavales marquen en el mapa el punto exacto del recorrido donde han encontrado la baliza. Se pueden añadir puntos de penalización en caso de que no encuentren las balizas o por errores en el marcaje. también podemos dejarles que vuelvan a realizar el recorrdio para iniciar un nuevo barrido y completar así los puntos que no han encontrado en la primera pasada.

No se trata de un ejercicio del todo sencillo, por lo que podemos idear una variante más fácil de este ejercicio, dibujando los círculos correspondientes a los controles que hemos colocado (Imagen 2). De este modo, los chicos podrán conocer la situación exacta de las balizas. Otra posibilidad, es colocar cintas de prebalizado a lo largo del recorrido, de modo que los niños se sientan más seguros.

Evitaría a toda costa el cronometraje de este ejercicio, pues influiría negativamente en los objetivos que perseguimos, desconcentrando a los jóvenes en la lectura detallada del mapa.

Imagen 2: Recorrido Sigue la línea con puntos

O-Bingo

La práctica O-Bingo es otro de los juegos de éxito que suelo poner en práctica en la escuela. En un recorrido libre tipo Score, se reparten un número de balizas que puede ser: 9, 16 ó 25, según el espacio y el tiempo del que se disponga para la sesión. El espacio que elijamos debe ser reducido.
El juego consiste básicamente en realizar lo más rápido posible, los controles correspondientes a una línea en el cartón de números (imagen 1) que los participantes tendrán impreso en el mapa.
En principio, gana el alumno que logra realizar antes la línea del BINGO, por lo que el factor suerte tiene un papel protagonista en este juego. Esto hace que los aprendices de un menor nivel, también tengan la posibilidad de conseguir la victoria.

Imagen 1: cartón O-Bingo impreso en el mapa

A la hora de preparar la actividad, debemos plantear que los puntos esten distanciados estratégicamente en cualquiera de las líneas posibles. La salida debe darse en masa. Aunque para que los jóvenes no vayan juntos a buscar la balizas, podemos asignarles el primer punto de control diferente a cada uno, y más tarde, que ellos elijan el resto de puntos a visitar.
En cada punto encontrarán una baliza con un número y una pinza (Imagen 2) con pinchos-código, y deberán marcar en la casilla de la tarjeta correspondiente.

Imagen 2: Pinza marcadora clásica orientación

Una vez conseguido el objetivo de hacer una línea de 4 números, tendrán que volver al triángulo de salida para comprobar si lo ha hecho correctamente. Si se considera, podemos dejar que los niños hagan más líneas cuando sobre tiempo de la sesión. Y finalmente, proponerles que hagan el bingo completo.

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